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sábado, 16 de agosto de 2014

Reflexiones sobre la psicoterapia sistémica (Conversaciones con psicólogos II)

La psicología contemporánea es una ciencia en un estadio inicial, donde se mezclan (desafortunadamente) teorías contradictorias, posturas enfrentadas y diferentes escuelas o corrientes. Podrían resumirse de una forma un tanto reduccionista de la siguiente manera:
  • Corriente de la psicología científica, con postulados, teorías e ideas que se han validado experimentalmente.
  • Corriente de la psicología NO científica, prácticamente indistinguible de la charlatanería.

Para evitar todo posible malentendido, lo apuntaré ya: NO, no soy psicólogo, ni experto en psicología ni nada parecido. Soy ingeniero técnico en mecánica, escéptico, iconoclasta y curioso.

A pesar de no tener una formación en psicología, esto no impide que pueda plantear cuestiones o dudas a los expertos, y así lo vengo haciendo desde hace algún tiempo con el fin de satisfacer mi curiosidad. Cuestiones que, como se verá más adelante, no son acogidas con agrado ni respondidas de buenas maneras por algunos de estos profesionales.

Una psicóloga muy cercana a mi ambiente familiar recibió una larga formación en el campo de la terapia familiar sistémica-relacional. Tras ello, decidió poner en práctica los estudios y abrir un centro en Barcelona con otros colegas afines.

Hace años que tengo contacto con ella, y siempre me han sorprendido determinadas ideas de esta "escuela", por su aparente poca base científica, como la afirmación "todo comportamiento es metafórico". Así, he intentado buscar información de varias fuentes (divulgadores científicos, psicólogos, libros...) con el fin de profundizar algo y comprobar si realmente estos planteamientos responden a una realidad o son simplemente sesgos o errores de mayor magnitud.

Recojo a continuación varias entradas sobre estas cuestiones, citando el origen, que llevarán al amable lector a la reflexión, incluso a hacerme algún agradecido comentario (espero).


--------------------------------------------------     I     --------------------------------------------------

En cierta ocasión, le pregunté a Mauricio J. Schwarz (en Ask.fm si no recuerdo mal):
La psicoterapia sistémica (Bateson, Minuchin, Maturana, etc.), ¿puede considerarse psicología científica o es charlatanería? Sus bases de partida, como el constructivismo y subjetivismo no parecen ser muy científicos.
A lo que respondió de forma muy clara:
Sus bases de partida son escuelas de pensamiento. Las escuelas de pensamiento no son variantes científicas, sino filosóficas. Son formas de terapia que parten de la reflexión donde a alguien “se le ocurre” que algo puede funcionar y lo aplica sin ocuparse previamente de validar su ocurrencia experimentalmente.
En realidad es preocupante, creo yo. No puedes poner en el mercado un miserable jarabe para la tos sin demostrar a) que funciona (es superior a un tratamiento con placebo), b) que está basado en conocimientos sólidos de química y fisiología y c) que es seguro (es decir, que sus beneficios son superiores a sus efectos adversos). Pero con sólo tener un título de psicólogo (y a veces sin él, simplemente echándole cara como Jodorowsky) puedes inventarte toda una terapia y dar por ciertas una serie de especulaciones más o menos descabelladas y ponerte a cobrar por atender a personas que sufren. No tienes que demostrar que reduces su sufrimiento, no tienes que demostrar que les das herramientas para evitar el sufrimiento en el futuro, no tienes que ocuparte de si tienen un desequilibrio químico que podría resolverse con un medicamento simple. Les sacudes un rollo de docenas de sesiones cobradas a lo bestia y te compras un coche guapo.
Y ni la sociedad ni las autoridades, ni siquiera los científicos, hacen ningún escándalo. Total, si el tratamiento no funciona es que el paciente “se resiste” a absorber tu sabiduría.

-------------------------------------------------     II     -------------------------------------------------

Algunos comentarios míos y de varios psicólogos, hechos en el blog de Eparquio Delgado, en la estupenda y recomendable entrada 10 claves básicas para elegir un psicólogo.
(Nota 1: Los comentarios discrepantes con el magnífico artículo provienen de psicólogos que no sienten especial respeto por el método científico y, sin embargo, son cautivados por los cantos de sirena del posmodernismo y el constructivismo, grandes enemigos de la razón.)
(Nota 2: sólo he recogido los comentarios críticos con mi postura escéptica, provenientes de psicólogos sistémicos. Hay otras varias que reconocen lo acertado de mis cuestiones, como Adrián Gómez, César Cuenca Cáceres y Daniorte Aniorte).
David: [En referencia al enfoque sistémicoAl principio parece magia pero no lo es y tiene rigor científico. Buscad un vídeo, requiere un cambio de mentalidad en el terapeuta pasar de lo lineal diagnostico – tratamiento ” cada oveja con su pareja” tipo recetario médico a otro paradigma basado en pilares tan serios como la teoría de la comunicación humana, teoría de los sistemas generales, el constructivismo y contruccionismo social de la realidad en el uso del lenguaje. No es infalible y el modelo se ajusta a cualquier escuela y enfoque.
Yo: las ideas que propones son de tipo filosófico, no son ideas de la psicología. Es más, el constructivismo es opuesto al realismo científico (es decir, el mundo exterior al conocedor existe independientemente de éste y es cognoscible, al menos parcial y gradualmente) o a cualquier intento de hacer una ciencia objetiva y, por tanto, no científico de partida.
¿Pueden ser útiles o adecuadas? Eparquio ya comenta que el hecho de que una persona sea escuchada sin ser juzgada, ya comporta un cierto alivio o mejora de sus problemas. Sin embargo, no debemos confundir este hecho con la solución de sus conflictos, algo muy tentador aunque, de nuevo, muy poco científico. 
[...]
Lucía: Hay que ser ecléctico y estudiar varios enfoques distintos! Y hay que dejar de desacreditarnos entre nosotros! que esa es la mayor tara dentro de la psicología! 
Yo: El eclecticismo es la solución para el que no tiene las ideas claras. Quizá sería mejor que primero se informara, reflexionara y tomara decisiones. El eclecticismo sería un buen ejemplo de lo que se llama pensamiento desordenado. 
[...]
Eparquio Delgado: [...] Teniendo en cuenta que no sabemos por qué funcionan las terapias psicológicas, lo que responde a los hallazgos de que aproximadamente el 80% de la varianza se debe a factores inespecíficos (y el otro 20% al modelo de terapia en sí) se encuentra cierto grado de éxito en casi todos los acercamientos terapéuticos, y sin embargo los tratamientos cognitivos y los conductuales siguen siendo los que alcanzan mayores tasas en casi todos los trastornos. Sobre el tema de los trastornos en sí, ya he hecho una crítica en otro artículo de este blog. [...]
La terapia sistémica, la cuál conozco bien, parte de unos supuestos no avalados empíricamente. Eso no se le oculta a nadie. Pero el problema no está sólo ahí, puesto que si utilizamos el criterio de eficacia basada en la evidencia, podrían incluso demostrar que son efectivas para tratar problemas psicopatológicos, algo que hasta ahora en el mejor de los casos y en solamente en algunos cuadros ha conseguido ese apoyo, como el caso de la esquizofrenia. Faltan datos para asegurar que la terapia sistémica es efectiva en otros trastornos. En otro orden de cosas, existen federaciones de terapeutas sistémicos y de familia que utilizan el término psicoterapeuta precisamente porque muchos máster de sistémica admiten a alumnos/as no titulados en psicología, con lo que no podrían abrir un centro psicológico propiamente dicho. En este caso, al igual que en otros, decir que se es “psicoterapeuta” no es decir que se tiene un título en psicología, y además confunde a la gente. A mí la palabra no me desagrada, pero no puedo justificar su uso fraudulento.
[...]
Loren: [...] Miguel: sin entrar en guerra (que creo que ya se te han abierto bastantes frentes) y por supuesto, porque creo que desde tus fundamentos empíricos racionales, argumentas francamente bien; he de decirte lo siguiente: sí. Si basamos esta discusión en que la corriente cognitivo-conductual es la más eficaz por evidencia científica, estoy de acuerdo. Nada que objetar.
Pero no estoy de acuerdo en que porque la base empírica y científica sea lo único que determine la eficacia de un tratamiento psicológico. No olvidemos que hay psicólogos cognitivo-conductuales que son francamente pésimos y psicólogos gestálticos, sistémicos o psicoanalistas que realmente son dignos de admiración y que miles de pacientes lo han confirmado -y está comprobado- (que en última instancia en mi humilde opinión son los que tienen que decidir si el tratamiento que recibieron fue bueno o no.
Entiendo lo que queréis decir cuando habláis del peligro del intrusismo, de las barbaridades que se pueden llegar a hacer cuando alguien monta su consulta sin la formación y experiencias acordes a lo que el paciente necesita y a lo que tiene derecho. Sin embargo, no por el hecho de que la corriente sea congnitivo-conductual significa que la terapia vaya a ser eficaz para ese paciente en concreto. Lo único que garantiza es que el diagnóstico,las técnicas y el tratamientos están avalados científicamente, pero ya está. No me parece suficiente como para que yo como psicóloga (o incluso)yo como paciente, pueda afirmar rotundamente que es la única corriente eficaz.
YO: [...] Estoy de acuerdo en casi todo lo que dices. Sin embargo, desde el punto de vista científico, es necesario aclarar los siguientes puntos:
1. La efectividad de una terapia (no sólo las psicológicas, sino TODA terapia, como las fisioterapias, etc.) debe (debería) ser comprobada mediante estudios doble ciego que garanticen su efectividad. Este requisito no se da en varias terapias que no voy a citar.
2. Como tú apuntas, la eficacia de la terapia no implica la solvencia, saber hacer, empatía y otras características necesarias del terapeuta, desgraciadamente. Este asunto tampoco es exclusivo de la psicología, pues podemos encontrar médicos, enfermeros y otros profesionales de la salud bastante desagradables y, quizá, torpes.
3. Hay que distinguir entre lo satisfecho que esté un paciente después de recibir una terapia y lo “curado” o recuperado que esté de sus trastornos. Esto segundo debería ir acompañado de lo primero, pero no necesariamente al revés.
4. Como pacientes, y además suponiendo que generalmente estamos desinformados, tenemos el derecho de ser tratados por el terapeuta con el tratamiento más eficaz, sin que sea éste necesariamente el de la escuela a la que se adscribe, algo que además creo que es un artículo del Código Deontológico.


-------------------------------------------------     III     ------------------------------------------------- 

Durante una conversación informal con la psicóloga sistémica citada en el inicio:
PSICÓLOGA: No se pueden hacer estudios objetivos, ya que la verdad absoluta no existe. Cada uno tiene su verdad
YO: La verdad absoluta es una entelequia. Pero, ¿qué es la ciencia, sino la búsqueda constante de explicar la realidad? ¿Niegas la posibilidad de estudiar objetivamente cualquier cosa, como por ejemplo, la Luna?
PSICÓLOGA: Es que todo es relativo. Como formamos parte de la naturaleza, no podemos ser completamente objetivos sino que somos subjetivos.
YO: No todo es relativo, por ejemplo: la velocidad de la luz y las leyes de la física. Y para eso está el método científico, para evitar los sesgos que se pueden producir durante los estudios u observaciones.
PSICÓLOGA: Los sesgos están pasados de moda. 
Esta última afirmación fue efectuada completamente en serio, sin sonrojo ni turbación de ningún tipo, sin ironía. Así, como dijo Buzz Lightyear: "¡Cuántos años de la academia perdidos!" Resultó que la psicóloga era posmoderna y no lo sabía.


-------------------------------------------------     IV     ------------------------------------------------- 


Como resumen, quiero resaltar las siguientes falacias a las que han recurrido de forma habitual los representantes de la psicología NO científica con los que he hablado.

  • Argumento de autoridad: "Soy psicólogo con xx años de experiencia, ¿cómo te atreves a cuestionar mis terapias?"
  • Falacia de hombre de paja
  • Falacia de la «ciencia no lo es todo; por lo tanto, yo tengo razón»
  • Falacia post hoc ergo procter hoc
  • Falacia ad personam: "tú no eres psicólogo, por lo tanto no sabes de lo que hablo y, por lo tanto, tengo razón".
  • Falacia de apelación al número: "Somos cientos (o miles) de profesionales usando esta terapia, por lo tanto, es útil, adecuada, eficaz..."
  • Falacia «Universidad=cientificidad»: "Si se estudia en la Universidad, es científico (psicoanálisis, homeopatía)".
  • Falacia de apelación a la antigüedad: "el psicoanálisis se lleva practicando desde décadas, por lo tanto, es eficaz".
Un repertorio variado, y equivocado. Muy lamentable cuando se trata de profesionales sanitarios, con formación universitaria científica...

A destacar especialmente la marcada filosofía posmoderna en la que tienen encaje todo este tipo de fallos del razonamiento, que podrían resumirse en el "todo vale", "todo es relativo" y "cada uno tiene su verdad".

jueves, 5 de septiembre de 2013

Reflexoterapia podal

"Quien no conoce su historia, está condenado a repetir los mismos errores"
Paul Preston

Así como de otras terapias (véase: homeopatía) sí tenía algún conocimiento, aunque escaso y no demasiado acertado, de la presente estafa terapia apenas sabía nada hasta que empecé a tratarme.

Mi padre, aquejado de unos problemas crónicos de tipo bronquial, fue el primero en probar la reflexoterapia. Me sorprendió bastante que el tratamiento "alternativo" (por suerte, nunca ha dejado sus medicinas, consistentes en broncodilatadores y corticoides inhalados) fuese ¡un masaje en los pies!
Mi madre afirmaba con rotundidad que el tratamiento era eficaz, con una mejoría clara desde que había iniciado la terapia (fueron varias sesiones, muchas, demasiadas), aunque mi padre no lo tenía tan claro, pues dudaba en eso de la mejoría. ¿Quién mejor que él para saber si estaba mejor o no? Aunque correlación y causalidad es otro asunto... Es decir, aunque estuviera mejor, ¿era a causa de los masajitos dolorosos en los pies?

El reflexoterapeuta es un tipo hablador, simpático, agradable. Además, es de León, la tierra de origen de mis padres, y todo junto ayudó bastante en mantener y ampliar la clientela.

La siguiente estafada tratada fue mi mujer. Arrastraba unas dolencias en la espalda, que fueron tratadas por la misma persona y con la misma terapia: masajitos en los pies, que primero son agradables hasta que el dolor se hace intenso y dejan de serlos.

Así, yo también decidí someterme a esta "técnica". Por mi trabajo, paso muchas horas sentado. Esto y otros factores acabaron hace algún tiempo en una lumbalgia aguda, que me hizo pasar un fin de semana prácticamente arrastrándome de la cama al sofá y viceversa. No hice el paso previo por la medicina oficial, seducido por la información que me había proporcionado mi entorno. Y así, fui directamente al charlatán de turno reflexoterapeuta. La sala era pequeña y fría, aunque limpia.


Había varios carteles con las típicas figuras de origen chino con los meridianos energéticos, puntos de acupuntura y toda esa serie de cosas afines que no tienen ninguna relación con la fisiología o anatomía humana, pero que siguen usándose a pesar de las evidencias en su contra. Al verlos, mi curiosidad empezó a ponerse en marcha e intenté descifrar la relación entre meridianos energéticos (inexistentes) y el sistema nervioso, sanguíneo, linfático, aparato músculo-esquelético o cualquier otro, pero sin hallar correspondencia. Decidí que, una vez llegara a casa, me pondría a investigar.
"Meridianos energéticos",
¿algún parecido con la realidad?

El masaje comienza con un pequeño interrogatorio, donde el masajista pregunta cuál es la dolencia y algunos datos personales. Así, ya tiene un tramo hecho. Después, comienza una exploración de las "zonas reflejas" del pie, es decir, la correspondencia entre las zonas donde se nota dolor al presionar y los órganos: corazón, hígado, riñones, pulmones, estómago, etc. Como he indicado, mi dolencia era una simple lumbalgia, y cuando me dijo que también tenía un problema en el estómago, tuve una sorpresa que acabó por despertar mi interés.
Supuestas "zonas reflejas",
nada de evidencia empírica
Tras el masaje en los pies, también me hizo un masaje en la zona lumbar, que agradecí más que el anterior. La sesión acabó con una serie de consejos, que ahora me hacen reír: "A causa del masaje, se te puede presentar fiebre o problemas para dormir. En ese caso, toma algún analgésico".

Al cabo de unos días volví, ya que el tratamiento constaba de varias sesiones. Esta vez fue más hablador que la anterior. Se dejaba ir, y empecé a "verle el plumero". Me dijo que los masajes en la oreja (léase: auriculoterapia) o en las manos también son igual de efectivos. Tenía razón, es decir, son igual de efectivos porque NO son efectivos ninguno de ellos, aunque él no lo decía en este sentido. Volví a cometer el error de confiar ciegamente en el "profesional" y no buscar información tampoco antes de esta segunda sesión.

En la tercera sesión, ya algo estaba chirriando de forma alarmante, y no eran mis huesos. Me refiero a que, con la confianza, empezó a "soltar rollo" místico-cuántico. Empezó a comentar los libros que tenía en la estantería, que yo pensaba que eran de medicina, fisioterapia o algo así.

Pero no.

Me recomendó un libro que hablaba sobre las 3 cadenas de ADN que el ser humano tenía originalmente entrelazadas, y que 2 se perdieron por el camino, y bastantes chorradas por el estilo.
Después de aguantar estoicamente estas sandeces, ya decidí seriamente informarme de qué es la terapia en cuestión, su eficacia, estudios, etc. Fue cuando me sentí estafado y decidí no volver y no aconsejar su uso, a no ser que queramos perder el tiempo y el dinero, que gustos y opiniones hay de todo tipo.

Aconsejo a los lectores que visiten el siguiente enlace sobre esta temática. Y también este otro.

martes, 27 de agosto de 2013

Conversaciones con psicólogos I

Nota: Estas anécdotas aquí relatadas NO están basadas en la realidad, sino que han ocurrido realmente, y lamentablemente. No pretendo hacer una crítica a la psicología, ciencia emergente y, como tal, no completamente libre de prejuicios y contradicciones, sino que las críticas se dirigen a la sesgada (y común, ¡ay!) forma de ver la realidad de determinados psicólogos, influidos por el posmodernismo. Los nombres de personas son ficticios con el fin de respetar el anonimato.


Anécdota 1 - Reunión-comida de amigos en Vilanova d'E.

Extracto de la conversación que tuve con Raquel, psicóloga. Después de un rato, la charla se orientó sobre Alejandro Jodorowsky, charlatán, estafador y caradura como pocos, (ver enlaces aquí y aquí) pero equivocadamente admirado por Raquel.

YO: Como vi en tu Facebook que te gusta Jodorowsky, te puse algunos enlaces, para que tengas una visión diferente sobre él. ¿Los has leído? No he visto ningún comentario.

RAQUEL: No los he comentado porque no me han gustado. Y si no me gusta, no voy a añadir ningún comentario en Facebook.

Y.: Creo que deberías haberlos comentado en cualquier caso, especialmente si no te gustan. Aunque lo importante no es si te gusta Jodorowsky o no, sino si las terapias que el propone, y que son el motivo de los enlaces, son adecuadas, válidas, eficaces, o todo lo contrario. Como las elucubraciones de Lacan.


Ver un enlace sobre Lacan aquí.


R.: A mí Lacan no me cae nada bien.

Y.: No importa que Lacan te caiga mejor o peor. Lo importante es la validez de sus teorías desde el punto de vista científico. Es decir, Lacan es un impostor intelectual, puesto que sus teorías son absurdas.

Después de un rato charlando, sigo insistiendo con el fin que mi interlocutora (psicóloga) llegue a admitir la validez y necesidad del método científico en la aplicación de psicoterapias.

Y.: Entonces, ¿qué psicoterapia usas con tus pacientes?

R.: Uso la que más le conviene, según el caso. Puedo usar TCC, psicodinámica, gestáltica, etc.

Quería que me dijera que usa las terapias que tienen validez científica, pero cada vez se alejaba más de la respuesta adecuada. Ver enlace sobre psicoterapias con apoyo empírico aquí.



Nota añadida (07-09-2013): Ver el siguiente enlace sobre la eficacia de los tratamientos psicológicos, de la Sociedad Española de Psicología Clínica y de la Salud. Destaca el siguiente párrafo:
"Las terapias psicoanalíticas, psicodinámicas, existenciales-humanistas y sistémicas no han sido investigadas suficientemente hasta el momento, por lo que no se puede afirmar si son eficaces o no."
Según esto, y teniendo en cuenta el Art. 18 del Código Deontológico de la profesión de Psicólogo, las terapias indicada en el párrafo anterior NO deberían usarse, salvo en caso de investigaciones.

Y.: Pero, ¿en qué te basas para usar determinada psicoterapia con tus pacientes? Es decir, ¿cómo sabes que ésa es la adecuada?
R.: Lo sé porque soy una buena profesional y según la evolución que hacen, me adapto y cambio la terapia si es necesario.

Y.: Me refiero ANTES de empezar la terapia, ¿cómo sabes que es adecuada? ¿Cómo sabes que una terapia funciona? ¿Cómo sabes que no te estás equivocando?

Se lo estaba poniendo realmente fácil para que me dijera "Sólo utilizo terapias que tienen validez empírica", pero la respuesta me dejó algo perplejo, aunque la intuía:

R.: Es que yo soy ecléctica y no puedo confundirme en la elección de las terapias porque soy muy buena profesional. Si no funciona, la cambio.

¿Realmente ella había entendido la cuestión que yo le planteaba? En aquel momento me di cuenta que había olvidado los principios más básicos de ciencia: qué es, cuál es su método, cuáles son los errores típicos del razonamiento, etc. Los había cambiado por la falacia de autoridad: "soy psicóloga y, por tanto, lo que hago está bien y libre de errores". Craso error, de una magnitud considerable. De hecho, Raquel cumplía pocas de las claves para ser un (buen) psicólogo, Así, perdí todo el interés por la conversación e intenté cambiar de asunto.


Anécdota 2 - Física cuántica



La conversación se había dirigido hacia la ciencia pura y dura, o eso creía yo.

R.: (...) Porque según se deduce de la interpretación de Copenhague de la física cuántica, podemos influir en la realidad incluso con nuestro pensamiento. Es decir, nuestro pensamiento modifica la realidad.

Y.: ¿Has leído a Mario Bunge? Propone que la interpretación de Copenhague es errónea puesto que está impregnada del subjetivismo característico del positivismo, que era la doctrina filosófica dominante en la época en la que se desarrolló la física cuántica. Así, eso de que podemos influir en la realidad sólo debe tomarse como una advertencia en cuanto a la medición de partículas, no debe extrapolarse a ideas extravagantes como que podemos modificar la realidad con el pensamiento.

R.: En cualquier caso, todo lo que sabemos de la física cuántica, los budistas ya lo habían dicho hacía 2000 años.

Y.: ¿Quieres decir que los budistas ya tenían laboratorios, aceleradores de partículas, matemáticas desarrolladas, etc.? Por tus comentarios, me parece que no sabes apenas nada de física cuántica, sólo estás repitiendo frases sacadas de algún libro de autoayuda o similar.


Las pruebas que Raquel no tenía ni siquiera conocimientos elementales sobre física cuántica pueden deducirse de los siguientes enlaces: aquí, aquí y aquí.


Anécdota 3 - En la misma comida


Ahora charlaba con EVA, ingeniera desempleada, mostrándole mi punto de vista sobre la evolución reciente de los métodos de selección de personal y búsqueda de empleo.
YO: Hace algunos años, en la mayoría de las ofertas de empleo pedían carta de presentación manuscrita y CV impreso. ¿Sabes cuál era el motivo? Pues hacían un análisis grafológico de la carta. Pero hoy en día ya nadie pide la carta manuscrita.

EVA: Es verdad. Pues no me había dado cuenta. Y eso, ¿por qué?

Y.: Pues porque se ha demostrado que la grafología es una pseudociencia. Es decir, que de un mismo texto, diferentes analistas hacen diferentes análisis con poco o nada en común.


Raquel estaba oyendo nuestros comentarios, y tras éste espetó:
R.: No tienes ni idea de lo que estás diciendo. Yo soy psicóloga y perito en caligrafía y grafología. Hice un curso para obtener el título y me han pedido bastantes análisis de los dos tipos. Te puedo confirmar por mi experiencia que (bla, bla, bla...)

Y.: No dudo de la caligrafía, pero la grafología es una pseudociencia, está demostrado. Y no importa la cantidad de cursos que hayas hecho ni lo que te hayan costado.

La irritación de Raquel aumentó hasta el punto que decidí continuar la conversación con Eva centrándonos otra vez en la búsqueda de empleo. Es duro que te digan que te han tomado el pelo al pagar por algo que no sirve ni para envolver un regalo, pero más duro aún es admitirlo. Otros enlaces sobre grafología aquíaquí y aquí.

(Continuará...)

jueves, 4 de julio de 2013

Promoción de la acupuntura en RAC1

La acupuntura, ¿sirve para algo?
Un 13 de junio escuchaba la radio en el coche,
como es habitual, de retorno del trabajo a casa. En este caso se trataba el programa "Tot és possible", de RAC1, dirigido por Elisenda Camps. Una chica apenada llamó para pedir consejo sobre su incremento de peso, 6 kg que se había "ganado" últimamente y que no sabía cómo hacer para eliminarlos. Anotó que tenía bastante ansiedad y, en ese momento, la locutora aprovechó para recomendarle la acupuntura, que le iría muy bien. Este hecho quizá pasó desapercibido para una gran parte de la audiencia (supongo). Incluso creo que muchos estarían de acuerdo, pero a mí me causó una indignación inmediata y provocó el siguiente correo electrónico (original en catalán), enviado el 14/06/2013:

Hola Elisenda i companyia,
En primer lloc, vull felicitar-vos pel programa. Esteu ajudant molta gent amb els seus problemes i qüestions, especialment en la part de consultes i trucades dels oients.

Tanmateix, considero que heu de ser corosos i donar la informació més actualitzada i real possible, perquè, de no fer-ho, no esteu ajudant de forma eficaç sinó tot el contrari. La finalitat (ajudar) no justifica qualsevol consell o recomanació.

Així, en el programa d’ahir dijous 13 de juny, vaig escoltar una dona que trucava perquè s’havia engreixat i tenia ansietat (no vaig entendre bé si ambdues coses de manera simultània o no) i volia un consell per aprimar-se. L’Elisenda li va aconsellar l’acupuntura com a un tractament que l’aniria molt bé Això és un clar exemple d’allò que no es pot dir en públic sense proves.

Per què l’acupuntura va bé per l’ansietat? És que l’acupuntura va bé per alguna cosa, a part de beneficiar econòmicament els “professionals” que la practiquen i empobrir els seus usuaris?

Els pocs estudis científics que s’han fet sobre l’acupuntura no mostren cap efecte positiu significatiu sobre la salut en general, ni sobre l’ansietat, ni sobre el dolor i, en canvi, si que pot tenir efectes negatius, i bastant greus. En aquest aspecte, us aconsello la molt interessant lectura del llibre “La acupuntura ¡vaya timo!” de Víctor Javier Sanz, Ed. Laetoli: enllaç aquí.

Des de fa un temps, podem veure amb una freqüència creixent diaris (La Vanguàrdia a la Contra n’és un claríssim exemple) i d’altres mitjans de comunicació que publiquen notícies falses, pseudocientífiques i, fins i tot, anticientífiques. Els periodistes no us podeu agafar a la llibertat d’opinió per a difondre públicament aquest tipus de supersticions que, sigui dit un cop més, són científicament falses. Us aconsello la lectura de les següents entrades del bloc de M.J. Schwarz, que ho explica molt millor que jo:

Una ràdio millor és possible i necessària.
Salutacions,

Miguel Blanco


La traducción:
( Hola Elisenda y compañía,
En primer lugar, quiero felicitaros por el programa. Estáis ayudando a mucha gente con sus problemas y cuestiones, especialmente en la parte de consultas y llamadas de los oyentes.

Sin embargo, considero que debéis de ser cuidadosos y dar la información más actualizada y real posible, porque, de no hacerlo, no estáis ayudando de forma eficaz sino todo lo contrario. La finalidad (ayudar) no justifica cualquier consejo o recomendación.

Así, en el programa de ayer jueves 13 de junio, escuché una chica que llamaba porque había engordado y tenía ansiedad (no entendí bien si ambas cosas de manera simultánea o no) y quería un consejo para adelgazar. Elisenda le aconsejó la acupuntura como tratamiento que le iría muy bien. Esto es un claro ejemplo de lo que no se puede decir en público sin pruebas.

¿Por qué la acupuntura va bien para la ansiedad? ¿Es que la acupuntura va bien para alguna cosa, a parte de beneficiar económicamente a los “profesionales” que la practican y empobrecer a sus usuarios?

Los pocos estudios que se han hecho sobre la acupuntura no muestran ningún efecto positivo significativo sobre la salud en general, ni sobre la ansiedad, ni sobre el dolor y, en cambio, sí que pueden tener efectos negativos, y bastante graves. En este aspecto, os aconsejo la muy interesante lectura del libro “La acupuntura ¡vaya timo!” de Víctor Javier Sanz, Ed. Laetoli: enlace aquí

Desde hace tiempo, podemos ver con una frecuencia creciente diarios (La Vanguàrdia en la Contra es un clarísimo ejemplo) y otros medios de comunicación que publican noticias falsas, pseudocientíficas y hasta anticientíficas. Los periodistas no os podéis encomendar a la libertad de opinión para difundir públicamente este tipo de supersticiones que, dicho sea una vez más, son científicamente falses. Os aconsejo la lectura de las siguientes entradas del bloc de M.J. Schwarz, que lo explica mucho mejor que yo:


Una radio mejor es posible y necesaria.

Saludos,

Miguel Blanco)

Han pasado varios días, y la respuesta no ha llegado ni parece que vaya a llegar. También inserté el correo electrónico como un comentario en el facebook del programa, que ya no está visible, quizá por la gestión de Facebook, quizá porque no les interesaba.


Desde mi modesto blog envío un saludo a Elisenda Camps, deseando que se pueda sobreponer de la pequeña incomodidad que le haya podido causar.

domingo, 30 de junio de 2013

A modo de introducción

En la conferencia Timos habituales, Mauricio J. Schwarz solicitaba al público que levantaran la mano aquellas personas que habían sido estafadas en alguna ocasión. Aproximadamente, una tercera de los presentes parte levantó la mano, a lo que el conferenciante indicó:
"Los que no levantaron la mano, el otro 70%, Vds. no se dieron cuenta."
[Risas y aplausos]
"Vds. han sido víctimas de la estafa perfecta. El crimen perfecto no es cuando no se puede encontrar el asesino, es cuando no se sabe que hubo un asesinato. La estafa perfecta es cuando la víctima no sabe que ha sido timada"

Así es. La práctica totalidad de nosotros hemos sido estafados en una o varias ocasiones y, además, sin que nos demos cuenta:
  • homeopatía
  • acupuntura
  • moxibustión
  • flores de Bach, aromaterapia
  • productos naturales y "ecológicos"
  • timopulseras
  • reflexoterapia
  • magnetoterapia
  • grafología
  • psicoanálisis
  • psicoterapias sin validación empírica
  • radiestesia
  • macrobiótica
  • kinesiología
  • reiki
  • Caras de Bélmez
  • quiromancia
  • videncia
  • tarot
  • astrología
  • creacionismo
  • libros de autoayuda
  • inmortalidad
  • OVNI
  • etc.
La lista es interminable, los rascatripas profesionales están inventando continuamente maneras de obtener dinero a cambio de placebo.

Así, inicio este blog con el objetivo de poner de manifiesto públicamente las estafas en las que he sido víctima. Quizá también sirva para que algún apreciado lector reflexione si le ocurre un caso parecido a los míos. Le invito a hacer comentarios, siempre que sean respetuosos, honestos y respeten la verdad.

En todo momento, debemos recordar que hemos sido las víctimas, y que podemos volver a serlo en cualquier momento. Frente a esto, la mejor opción es el escepticismo y el pensamiento crítico, especialmente con todo aquello que sale de lo "normal". Como dijo Carlos López Borgoñoz:
"Cuando algo sorprendente parece mentira, normalmente LO ES"

Añadido 27/09/2013. He olvidado mencionar algo que en apariencia es evidente, pero que necesita una aclaración, y es lo siguiente: lo importante en las entradas del presente blog NO es el suceso anecdótico narrado en cada ocasión, sino la realidad científica y (¡ay!) pseudocientífica que subyacen en ellos. En otras palabras, NO tiene trascendencia si algún producto o servicio que haya adquirido me ha funcionado o no: lo que realmente importa es si tienen una base científica para poder funcionar en términos generales, o si el timo ha sido (casi) perfecto.